“En calidad de seres humanos, en el tiempo presente, sin condicionarla al pasado, origen, opiniones u opciones personales (religiosas, sexuales o ideológicas)”.

Acoger en su mayoría a aquellas personas (hombres y mujeres) que se encuentren en situación problemática o de desprotección en cualquiera de las formas de la llamada exclusión social.

También abierta a aquellas personas que libremente opten por una vida diferente o alternativa.

 

Aprendiendo a vivir y trabajar juntos sin exclusión ni clases sociales y como referencia alternativa frente al individualismo y la propiedad individual.

Aprendiendo a COMPARTIR respetando las diferencias y exigiéndonos responsabilidad y participación colectiva. Excluyendo hábitos insaludables y comportamientos agresivos para sí o para los otros.

Espacio abierto y “dirigido”, de entrada libre y voluntaria, de protección colectiva y referencia alternativa promocionando el crecimiento personal, la libertad y el cumplimiento de responsabilidades

La Comunidad de Belzunce. Una escuela de crecimiento...

 

Que garantiza la libertad y la obtención de los recursos para el sostenimiento doméstico, de la organización, de nuestras necesidades personales y de la solidaridad.

Medio que permite la autoestima, la conciencia colectiva, el desarrollo de habilidades personales, la formación, la capacitación…

Características de nuestro trabajo...

 

Con otras personas o pueblos.
- “Ayudando a otros nos ayudamos a nosotros mismos”
- Desarrollando la conciencia, la información y la acción para luchar contra las causas que generan exclusión o sufrimiento en nuestro medio más próximo o en cualquier parte del mundo.

 

Junto a otros colectivos y pueblos que luchan por su liberación en la constante histórica frente a la opresión, la injusticia, el sufrimiento y la pobreza.

Con nuestras limitaciones y fragilidades nos sumamos en redes y alianzas a otros grupos para luchar contra la injusticia y el deterioro del Planeta.